25 de marzo de 2014

En el Biosfera

¿Que el tiempo se detuvo en la mosquitia hondureña? nada que ver, las riendas del desarrollo avanzan a tropel por toda su geografia, avasallando el paisaje, por lo menos en Puerto Lempira ya no se respira ni se ve tan agreste como otras latitudes. sus costumbres urbanas entran en conflicto con la cultura aborigen y como sea, el paso inexorable de la occidentalizacion deja de lado las raices ancestrales para estar a tono con los nuevos aires del tiempo.
mas alla del complejo lagunar de caratasca, la vision es diferente, el perla del mar se mezcla con el chocolate de los rios y surcan a las verdes llanuras (a veces cafes, a veces grises del zacate seco o quemado, segun el caso) caminos, largos, terrosos de color ambarino que oradan su hermosura, para facilitar el acceso y la comunicacion, lucen como largos rayones de zarza en la piel tersa de una joven.
Mas alla de la franja costera de Cauquira, el mar es fuerte y el oleaje rebelde. las casas y cocoteros resisten el viento norteño, pero no esta lejano el momento de su derrota, asi como la llanura y la selva son oradados por el desarrollo, asi tambien seran alcanzados dizque por el progreso.
el pepino de mar y la medusa ya son explotados, sin control ni medida al igual que en su tiempo el caracol o la langosta, se sigue cazando a la tortuga marina por sus propiedades afrodisiacas y se cazan cocodrilos y caimanes con armas de reglamento militar.........el desarrollo llego de la mano con el comercio informal e ilegal.
Las costumbres ancestrales de caracter tribal, donde el afecto y el amor se expresaban públicamente como el baño comunal, permiten y facilitan la tolerancia sexual, que bajo el influjo de la comercializacion y del todo poderoso señor dinero, se confunde facilmente con la promiscuidad y prostitucion........no extraña que la trata de blanca exista tierra adentro, alli donde el cacicazgo es mas notorio.
selvatica e indomita, la biosfera esta siguiendo gradualmente invadida desde la mosquitia, donde una lucha continua y silente, entre urbanismo e indigenismo, entre ladinos y aborigenes, entre oportunistas y ecologistas se lleva a cabo todos los dias al amanecer el sol sobre la barra de caratasca.